Por “crimen de honor” se entiende el asesinato por parte de un pariente varón de la mujer que ha cometido o es sospechada de adulterio,  pecado que se considera "una mancha en la familia que debe ser limpiada".  Este tipo de prácticas se realizan en gran parte de países musulmanes, aunque no es abalada por el Islam.

El estudio más reciente, realizado en el 2000, señala que el 46% de las mujeres yemeníes padecen agresiones físicas, el 51% ciento fue amenazada por su marido y el 17% sufrió en algún momento agresiones sexuales. Siete de cada diez mujeres marroquíes son víctima de violencia familiar, añade el informe.

Las legislaciones jordana y yemení dictaminan que si los varones cometen sus crímenes "por honor" pueden tener una reducción de su condena, que puede llegar, en el caso de Yemen, a reemplazar la pena de muerte por un año de cárcel o una simple multa.

En caso de adulterio, en la mayoría de los países árabes, a excepción de Bahrein, la condena de la mujer es entre seis meses y dos años superior a la de un hombre, que, además, sólo es juzgado en caso de mantener relaciones extramatrimoniales en el hogar familiar.

También en Yemen existe una cárcel privada donde los yemeníes pueden encerrar a sus esposas el tiempo que deseen con el pretexto de "educarlas". El último estudio realizado en el año 2001 subraya que, pese a los intentos oficiales para erradicar esta práctica, el 97% de las mujeres en países como Egipto y Yibuti la han sufrido, porcentaje muy cercano al 90 % registrado en Sudán y Somalia.
(Fuente: Portal “Mujeres Hoy”; 22/09/2008)