Derechos Reproductivos de los/as Adolescentes

La Organización Mundial de la Salud define a la adolescencia como la época comprendida entre los 10 y 19 años. Esta fase de desarrollo recién ha adquirido la importancia que se merecía en los últimos años. Desde el punto de vista de la salud reproductiva, se trata de una etapa esencial. Aparecen cambios radicales en el cuerpo, surgen nuevas sensaciones, aunque al mismo tiempo, los adolescentes sienten en forma singular las presiones del medio. Es por esta razón, que la falta de información en esta etapa afecta más que en ninguna otra.

La adolescencia es un período en el desarrollo en que la educación sexual toma un papel central. Es muy importante informarse acerca de la prevención de embarazos y de enfermedades de transmisión sexual.

También tiene una especial relevancia la consulta a especialistas. La visita al ginecólogo es fundamental, sobre todo para despejar dudas. Es importante que desde la primera menstruación se realicen controles aunque no se mantengan relaciones sexuales.

La Convención sobre los Derechos del Niño protege el derecho el derecho a la vida y la salud, lo que incluye el derecho a una atención médica adecuada, confidencial y segura para las adolescentes que tienen complicaciones médicas a causa de un aborto inseguro.
Durante la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer se definió a la salud reproductiva como "la capacidad de disfrutar una vida sexual satisfactoria y sin riesgos y de procrear, y la libertad para decidir hacerlo o no hacerlo, cuándo y con qué frecuencia". De esta manera, se reafirman los derechos de los adolescentes a la salud reproductiva, incluyendo el libre acceso a la información y reconociendo la necesidad de una mayor accesibilidad a los servicios de planificación familiar que incluyan distribución de métodos anticonceptivos.

Embarazo adolescente: las niñas madres en Argentina
Cada cinco minutos una adolescente argentina tiene un hijo. En nuestro país los partos de madres menores de 18 años son entre 100 mil y 110 mil, según datos del Centro de Estudios Latinoamericanos Salud y Mujer (Celsam). “Los nacimientos se mantienen estables en los últimos 15 años, no así el número de embarazos adolescentes”, dijo Alicia Figueroa, especialista en Adolescencia del Celsam.
(Diario Crítica: 23/06/08)


En el año 2005, el Comité de Desarrollo del Celsam Argentina, realizó una encuesta para determinar el nivel de conocimientos sobre salud sexual y reproductiva de adolescentes madres que concurren a los hospitales públicos de la Ciudad de Buenos Aires. La misma se realizó en el Servicio de Maternidad de los Hospitales Álvarez, Argerich, Pirovano y Rivadavia.

Se realizaron 171 encuestas en adolescentes puérperas de hasta 19 años que se encontraban internadas con posterioridad a un parto u operación cesárea en la maternidad de los hospitales públicos. La edad de inicio de las relaciones sexuales de dichas mujeres se encuentra dentro de los 12 y 19 años.

Según los datos aportados, del total de embarazos, solo el 37% de los mismos fue planificado, lo que indicaría que 6 de cada 10 madres adolescentes no planifico tener un hij@. Las causas de los embarazos no planeados que se observan en estos casos son:

- El 15,74% mal uso de algún método anticonceptivo;

- el 47,22% “no pensó” que quedaría embarazada cuando se le pregunto por qué no se cuidó;

- el 4,63% pensó que él se cuidaría;

- el 4,63% no pudo comprar o conseguir algún método;

- el 6,48% estaban “fuera de control”;

- al 5,56% le falló el método;

- el 15,74% no sabe.

Por otro lado, el 40,94% dice no haber utilizado ningún método anticonceptivo en su primera relación sexual y el 42,69% dice no haberlo utilizado nunca en forma regular.

Las conclusiones arribadas a partir de las encuestas son:
• La frecuencia del embarazo no planificado en la adolescencia resulta alarmantemente alta
• El embarazo planificado es más frecuente en las adolescentes no escolarizadas, quizás como proyecto de vida alternativo ante la falta de incentivo para estudiar
• En cuanto a la perspectiva de género, un 23 % de las adolescentes piensa que para el varón es más fácil aprender a cuidarse, y 1 de cada 5 encuestadas sostiene que la mujer no participa de la elección del método anticonceptivo
• El embarazo en la adolescencia ocurre con igual frecuencia en adolescentes escolarizadas y no escolarizadas.
• El embarazo no planificado ocurre con mayor frecuencia en las escolarizadas
• La escolarización per sé no se comporta como un factor protector del embarazo adolescente
• El 58 % de las adolescentes escolarizadas embarazadas abandonó la escuela. De ellas sólo 1 de cada 2 volverá al colegio
• Luego del embarazo, muchas adolescentes no escolarizadas planean iniciar estudios, quizás como una forma de obtener luego un empleo más rentable.
• Más de la mitad de las encuestadas manifestó que después de tener a su bebé seguirá viviendo con sus padres y su pareja o con algún familiar dejando ver la dificultad para despegar del seno familiar en pos de formar un proyecto familiar.
• La falta de cuidado anticonceptivo parece relacionarse más con el pensamiento mágico del adolescente: “a mí no me va a pasar”, que con falta de acceso a los métodos anticonceptivos. Esto último podría ser un obstáculo real e importante, si más adolescentes buscaran métodos anticonceptivos seguros.
• Las adolescentes reclaman educación sexual en las escuelas.
• La educación sexual recibida fue escasa y no aportó protección del embarazo no planificado.
• Se destaca la pobre participación de los padres como fuente de educación sexual
• Los medios aportan una gran parte de la información percibida como educación sexual, a pesar de que el tema es habitualmente tratado dentro de la ficción o el entretenimiento, y no ha sido diseñado con esa finalidad

En Octubre del mismo año en que se realizó la encuesta nombrada anteriormente, la representante del Fondo de Población (UNFPA) de las Naciones Unidas, María del Carmen Feijoo, advirtió que el índice de embarazo adolescente va en aumento en la Argentina y que la educación sexual en las escuelas es una de las principales herramientas para lograr que disminuya.

Feijoo dijo que uno de cada seis nacimientos (son 600 mil anuales en Argentina) corresponde a mujeres de 15 a 19 años. Al mismo tiempo, al presentar el informe anual de población señaló que en el mundo, 14 millones de adolescentes dan a luz cada año, con riesgo de muerte entre 2 y 5 veces mayor que en los embarazos de mujeres de 20 a 30 años.

El índice de nacimientos en menores de 19 años —uno de cada seis partos anuales en Argentina— es mayor entre seis y diez veces a los registrados en España, Italia, Francia, Alemania y Canadá. Pero la diferencia se achica respecto a Estados Unidos, cuyo índice es menor en sólo un 20% al argentino. En América Latina, sin embargo, es inferior a los porcentajes de Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela.

La difícil situación de las "niñas madres" fue puesta en el contexto de "la mayor cantidad de jóvenes en la historia de la humanidad". Según el UNFPA "dado que casi la mitad de la población mundial —unos 3.000 millones— son personas menores de 25 años, la actual generación de jóvenes es la mayor de la historia. De ellos, un 85% vive en países pobres y los países más pobres son los que tienen más altos porcentajes de jóvenes. Entre estos últimos, más de 500 millones de jóvenes viven con menos de 2 dólares diarios".

En todo el mundo, los trastornos de la salud reproductiva son la principal causa de enfermedad y muerte de las mujeres de entre 15 y 44 años de edad, incluyendo el VIH/SIDA. Aunque prevenibles, un 99% de las muertes derivadas de la maternidad ocurre en países en desarrollo. Investigaciones de campo indican que el bajo nivel de educación está directamente relacionado con la tasa de embarazos entre adolescentes. Por consiguiente, una educación sexual adecuada promueve actitudes responsables y previene embarazos no deseados. En Argentina tenemos legislación al respecto, el problema es que aún no se cumple…

Aborto adolescente
En la actualidad, es prácticamente imposible saber a ciencia cierta cuántas adolescentes deciden recurrir al aborto tras quedar embarazadas, aunque se pueden aventurar que sólo las dos terceras partes de las embarazadas llegan a dar a luz a su hijo. La penalización del aborto afecta a las adolescentes en la medida en que limita sus derechos reproductivos y sexuales y pone en peligro sus vidas cuando recurren a la clandestinidad. Por esto último es que hace difícil calcular con precisión cuantos fueron los embarazos interrumpidos. De todas maneras se puede inferir una aproximación a partir de las jóvenes que llegan a los hospitales públicos con problemas por abortos realizados en condiciones insalubres o riesgosas. “Hubo un 45% de aumento de internaciones por complicaciones de aborto en menores de edad, según el último estudio dado a conocer sobre la evolución de los parámetros de salud, que realiza el Ministerio cada cinco años”, dijo Alicia Figueroa, especialista en Adolescencia del Celsam.

Cada año, a nivel mundial, hay por lo menos 4.5 millones de mujeres jóvenes que recurren al aborto inducido, muchas veces realizado en condiciones de riesgo. Debido a la censura que existe en muchas sociedades con respecto a la sexualidad, los adolescentes carecen de la información adecuada de planificación familiar.

La Federación Internacional de Planificación de la Familia calcula que en América Latina y el Caribe se practican cuatro millones de abortos inseguros por año. Y el 70% de ellos, en mujeres menores de 30 años. De acuerdo a la médica epidemióloga Mariana Romero, investigadora del Centro del Estudios de Estado y Sociedad y del Conicet, la principal causa que explica la magnitud de los abortos en nuestro país es el desigual acceso a métodos anticonceptivos, como consecuencia de la pobreza y de que el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable del Ministerio de Salud de la Nación no funciona apropiadamente.

La gravedad del asunto es que en el país la cantidad promedio de egresos hospitalarios de mujeres a causa de complicaciones por aborto creció un 27,5% entre 1995 y 2005. Esto, según estadísticas que releva el Ministerio de Salud de la Nación. Así, en el año 1995 hubo 53.978 egresos de mujeres que ingresaron a los hospitales estatales a raíz de la complicación de un aborto, y en el año 2005 hubo 68.869 (aunque estos datos son parciales porque ni Salta ni Tucumán aportaron aún sus reportes). Vale aclarar que los registros de los egresos hospitalarios por aborto no distinguen entre los abortos espontáneos y los provocados.

De los egresos hospitalarios por aborto de 2005, casi la mitad correspondió a mujeres de entre 20 y 29 años y el 16% a menores de 19 años.
(Fuente: CELSAM 2005)