Entre el primer plato y el postre, después de la ducha o más tarde en la habitación, muchas mujeres son golpeadas por sus parejas. La mayoría de las víctimas de esa tensión que explota en violencia están casadas y tienen hijos.

En la provincia de Buenos Aires, durante 2005 hubo más de 8.800 denuncias por violencia doméstica en las Comisarías de la Mujer (que en total son 25); y 123 homicidios consecuencia de la violencia familiar. En la Ciudad de Buenos Aires, en el mismo período se brindó asistencia en los Centros Integrales de la Mujer a 3.669 víctimas, según datos de la Dirección General de la Mujer. A nivel nacional, el Consejo Nacional de la Mujer carece de datos oficiales. (Fuente: Página/12; 30/01/06)

En la Ciudad de Buenos Aires, se estima que una de cada tres mujeres es víctima de violencia y los crímenes contra mujeres constituyeron entre el 78% y el 83% de los delitos de violencia registrados entre 1999 y el 2003.

Desde enero hasta septiembre de 1997, un total de 21.066 mujeres llamaron a los Centros Integrales de la Mujer -que dependen de esa Dirección- y denunciaron que sufren distintos tipos de violencia; física, psíquica o sexual. Según detalló ese informe, el 31,3 % de las denunciantes tiene entre 35 y 44 años. En el ranking de golpeadas, las mujeres con una década menos, les pisan los talones. Las jóvenes de 15 a 24 años son las que padecen menos agresiones. Además, el 53,9% de quienes llamaron a estos centros están casadas, tienen hijos (83,4%) y terminaron el secundario (30,32%).

Noemí Aumedes, ex Directora de la Mujer Porteña, destacó que en promedio "las mujeres soportan un tiempo de maltrato que supera los 11 años". Las que llamaron a estos centros comunales primero solicitaron asistencia legal. Pero terminaron pidiendo apoyo psicológico.
El Banco Interamericano de Desarrollo afirmó que "en América Latina y el Caribe una mujer corre más peligro de sufrir agresión, violación y muerte en su propio domicilio que en la calle." Para los expertos, la violencia contra la mujer se da dentro de un "círculo". La especialista en género y violencia y docente de la materia Violencia Intrafamiliar y Sexual en la carrera de Derecho de la UBA Leonor Vaín, dijo que "al golpe agudo le sigue una luna de miel donde el hombre se arrepiente, pide perdón y jura que no repetirá su conducta". La doctora Vaín detalló que al romance lleno de promesas le sigue muy de cerca "la tensión que vuelve a acumularse" hasta que estalla en nuevos golpes.

Los especialistas definen a la mujer golpeada como paralizada al comienzo y hasta con sentimiento de culpa: poniendo mal la mesa, luciendo poco sensual o antipática, cree que no cuida debidamente la institución del matrimonio.

El remanso de golpes, opinan los abogados, cada vez dura menos tiempo y es cada vez menos creíble para la misma pareja, que después de repetir la situación de violencia ha desdibujado la percepción de peligro y delito. "En general, los hombres golpeadores no saben expresar sus sentimientos y son muy cerrados. Aunque en el mundo público son simpáticos y muy queridos por la comunidad" señaló Vaín.

La psicóloga social María Esther Gómez, que coordina un grupo de violencia doméstica del Programa de Salud Mental del Hospital Pirovano, explicó que "la pareja se transforma en violenta. Los dos presentan cuadros de baja autoestima, desvalorización y dependencia". Según Gómez, "la mujer golpeada depende para todo de las decisiones de su marido y el hombre necesita tener todo controlado".

En muchos casos, la mujer no hace la denuncia porque no sabe que es víctima de un delito y está amparada por la ley.

Datos sobre la mujer golpeada en base a 21.066 denuncias:
(Período enero a septiembre de 1997 – única información disponible)
:: Edad de la mujer:
35 a 44 años: 31,3%
25 a 34 años: 26,8%
:: Tiempo de maltrato:
Primera vez: 2,70%
Menos de un año: 9,20%
1 a 5 años: 22,80%
6 a 10 años: 16,80%
11 años y más: 30,50%
:: Estado civil:
Casadas: 53,90%
Solteras: 15,08%
En concubinato: 14,20%
Otras: 16,30%
:: Núcleo familiar:
Con hij@s: 86,20%
Sin hij@s: 7,60%
:: Nivel educativo:
Primario incompleto: 4,40%
Primario completo 25,43%
Secundario incompleto: 21,10%
Secundario completo: 30,32%
Universitario: 18,26%
(Fuente: Arbiser, Florencia; Kinisberg,Yanina. “Mujer golpeada: la mayoría trabaja y tiene más de 35 años”. Diario Clarín; 26/11/1997.)

Muchas personas creen que la violencia es sólo maltratato físico, pero el maltratato puede ser también emocional y sexual.
Si su esposo o compañero:

  • se burla de Ud. o la ridiculiza
  • la insulta o le grita
  • la culpa de todos los problemas de la familia
  • la amenaza con maltratar a los hijos o con quitárselos
  • la critica como madre, como amante o como trabajadora
  • la amenaza con matarla o con suicidarse
  • la aísla impidiéndole salir o tener visitas
  • la acusa de infidelidad
  • nunca le da amor ni cariño
  • si establece un ambiente de miedo en el hogar
  • destruye a propósito bienes materiales ya sean de ambos o solamente suyos

USTED ESTA SUFRIENDO MALTRATO EMOCIONAL
Si su esposo o compañero:

  • la pellizca, la empuja, le da patadas, le da puñetazos, le tira del pelo o la abofetea
  • intenta herirla o la hiere con cualquier objeto, armas punzantes o de fuego
  • le ha causado un aborto u otro tipo de lesión en su cuerpo a consecuencia de los golpes

USTED ESTA SUFIRENDO MALTRATO FISICO
Si su esposo o compañero:

  • la obliga a tener relaciones sexuales cuando usted no quiere
  • la maltrata durante el acto sexual
  • pretende obligarla a que usted tenga relaciones con otras personas o en posiciones que usted no quiere

USTED ESTA SUFIRENDO MALTRATO SEXUAL
En el CICLO DE LA VIOLENCIA: podemos distinguir tres fases que se repiten, variando en intensidad y duración de acuerdo a la pareja:

a. Acumulación de tensión: él se enoja por pequeñas cosas, incidentes menores, críticas constantes, poco importa lo que la otra persona haga, igualmente es acusada o culpabilizada.
b. Episodio violento: la persona violenta finalmente "explota" y ataca verbal o físicamente a la pareja.
c. Luna de miel: es la etapa después del maltrato y que mantiene a la pareja junta. El pide perdón, es cariñoso y hace todo lo posible para convencerla de que no volverá a ocurrir.
Ella recuerda los aspectos que ama cuando él no es violento y disfrutan del tiempo que pasan juntos. Ambos encuentran excusas para la violencia -problemas en la casa, económicos, presiones- y ella se acusa de haber fallado en no comprenderlo y hacerlo feliz. Llegan a la conclusión de que la violencia es justificada o merecida prometen que nunca más volverá a sucederles. Las parejas se mantienen en esta relación repitiendo una y otra vez el ciclo de la violencia.
Los actos posesivos del agresor se entienden como muestras de amor. Los actos de sumisión de la agredida se entienden como muestras de amor. Se confía al tiempo y al amor el cambio de la situación, pero la realidad demuestra que la relación será cada vez más crítica si no existe la voluntad explícita de cambio. Los modelos de conducta aprendidos impiden ver que NADA JUSTIFICA LA VIOLENCIA y que EL AGRESOR ES SIEMPRE RESPONSABLE DE SUS ACTOS.

-VICTIMAS: mujeres de todos los grupos sociales pueden ser víctimas de violencia. Algunas han sobrevivido y están viviendo una vida libre de sufrimientos. Otras continúan sufriendo. Algunas HAN SIDO VICTIMAS DE VIOLENCIA HASTA RESULTAR MUERTAS.
  
-¿POR QUE LAS MUJERES CONTINUAN RELACIONES DE VIOLENCIA?
Muchas personas piensan que las mujeres no dejan a sus parejas violentas porque “les gusta” ser maltratadas. FALSO. A NADIE LE GUSTA. Existen numerosos factores que atrapan a las mujeres en ese tipo de relaciones:
-tienen miedo a las represalias que el abusador puede hacer a ella o a quienes ella debe proteger;
:: no tienen otro lugar donde ir;
:: sienten vergüenza ante la sociedad;
:: tienen baja autoestima, sentimiento de culpa y de merecer el castigo;
:: han sido separadas de sus amigos/as o familiares por el agresor durante años y no tienen quién las apoye y las escuche;
:: sienten culpa de dejar a sus hijos/as sin padre;
:: depende económicamente de su marido;
:: tienen miedo de perder a sus hijos/as;
:: creen que su pareja cambiará y quieren que la violencia termine pero no la relación.

-¿QUIENES SON LOS ABUSADORES?
Es difícil afirmar que una persona es violenta sólo teniendo una relación laboral o social. A veces el hombre que es violento con su familia aparece como alguien agradable y simpático fuera de su hogar y con otras personas. Como las víctimas, los abusadores vienen de todos los grupos raciales y culturales y pueden ser ricos o pobres, jóvenes o viejos. Debemos dejar de creer que la violencia doméstica sólo ocurre en familias de la clase social más baja.

-¿QUE CLASE DE PERSONAS ABUSAN DE LAS MUJERES?
Los hombres que golpean a las mujeres revelan ser o tener:
:: Baja autoestima;
:: mala comunicación con otras personas;
:: encuentran dificultad en confiar en los otros;
:: emocionalmente inestables;
:: falta de seguridad en ellos mismos;
:: extremadamente celosos;
:: ejercen control sobre sus parejas;
:: a veces, han sido víctimas de conductas violentas en su niñez;
:: grandes cambios de carácter que los hace agradables ante otras personas y brutales con sus parejas.

-¿QUE SIENTEN LOS AGRESORES RESPECTO DE SU CONDUCTA?
Casi todos los agresores sienten que ellos no son responsables de lo que hacen o intentan justificar su agresión culpando a otros/as. Por lo general, culpan a las mujeres y dicen que ellas provocan la agresión. También al alcohol, al stress, al desempleo. Muchas veces sienten remordimientos luego de agredir a sus parejas. Algunas mujeres cuentan que hasta lloran y piden perdón prometiendo que no sucederá nunca más. Sin embargo, ese remordimiento dura sólo un período muy breve y el enojo y la agresión vuelven a aflorar y el ciclo continúa.

Cuando una mujer intenta dejar a un hombre agresivo, separarse y continuar su vidas lejos de él, éste responde con pedidos de ayuda, persecuciones, amenazas de golpes o de suicidios. Son dependientes de la mujer a pesar de no admitirlo jamás y tratar de unirla o someterlas a ellos bajo el miedo y el control.
 
La gente conserva falsas ideas o mitos sobre la violencia doméstica y esto conlleva que esta situación sea más dura para la mujer, ya que cuándo aparecen, justifican la violencia y culpan a la víctima. Veamos algunos:

MITO: la violencia doméstica sólo ocurre en los niveles socioeconómicos más bajos.
LO REAL: numerosos estudios e historias reales muestran que les sucede a mujeres de todas las clases sociales, de todas las edades y culturas.

..............................................................................................................................
MITO: el matrimonio es privado y lo que suceda dentro de una relación es asunto de quienes lo componen.
LO REAL: la violencia es un crimen y la sociedad en conjunto es responsable por el comportamiento criminal. El abusador pierde el derecho a la privacidad. Aún cuando el matrimonio es un contrato entre dos personas y lo que sucede dentro de él es privativo de la pareja, la libertad a vivir sin violencia es un derecho humano básico.
  
..............................................................................................................................
MITO: los abusadores no pueden controlar su conducta violenta.
LO REAL: menos de la mitad de los hombres que golpean a sus mujeres son violentos fuera de sus hogares. La mayoría puede controlar su actitud con otros. Ellos eligen ser violentos con sus mujeres.

..............................................................................................................................
MITO: las mujeres provocan la violencia con sus comportamientos fastidiosos o protestas.
LO REAL: NO HAY EXCUSA PARA LA VIOLENCIA Y NADIE MERECE PADECERLA.
No se culpa a la víctima en otro tipo de crímenes. No culpamos a la persona asesinada en un homicidio. NO DEBEMOS CULPAR A UNA MUJER ASESINADA EN UN FEMICIDIO.

..............................................................................................................................
MITO:
el alcohol causa violencia doméstica.
LO REAL: a veces, el alcohol puede ser el disparador de la conducta violenta, pero es totalmente equivocado sostener que es la causa de la violencia. La real causa es que el hombre cree que tiene poder sobre la mujer. Si bien es real que algunos hombres pierden algo de control cuando beben, tienen conocimiento de esto cuando comienzan a beber. Pueden elegir no hacerlo. El alcoholismo no es la excusa para un comportamiento violento.