En las instituciones y organizaciones también
se comprueba la presencia de relaciones asimétricas entre
hombres y mujeres. Lidia Heller (En Maffía y Kuschnir,
comp. y en Por qué llegan... Ver
Bibliografía)
dice que la discriminación de la mujer dentro de las
instituciones posee distintos componentes que pueden categorizarse
en dos planos: el culturalpsicológico y el institucional.
En el primero están incluidos los aspectos motivacionales,
comunicacionales y los relacionados con el poder, la negociación
y el conflicto. En el segundo, se engloba a la segregación
vertical y horizontal. La vertical implica que las mujeres se
encuentran, a igualdad de condiciones respecto de los hombres,
en los niveles inferiores de las escalas jerárquicas.
La horizontal significa que al incorporarse mujeres a determinadas
ramas o sectores típicamente femeninos se produce una
desjerarquización o descalificación de dichos
sectores. Sin embargo, las mujeres exitosas y destacadas, en
general, no han tomado conciencia de las limitaciones y condicionantes
sociales y defienden el principio de que el mérito y
el esfuerzo son el camino al éxito (Ver
Bibliografía,
Heller, Lidia: Por qué llegan... y la encuesta realizada
por el ISPM en
MUJERES
EN LUGARES DE DECISIÓN - EMPRESAS).
Según Norma Allegrone (Ver
Bibliografía),
la Constitución Nacional reformada en 1994 y la Constitución
de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires de 1996 han incorporado
disposiciones sobre la participación de la mujer en la
vida pública y, explícitamente, esta última
permite aplicarlas no sólo a instituciones políticas
sino también a los cuerpos de las organizaciones profesionales,
cámaras empresariales, sindicatos, asociaciones civiles
y sociales, para que incluyan en sus estatutos cláusulas
que garanticen el ingreso y participación de las mujeres.
Cada vez hay más mujeres que se desarrollan profesionalmente.
Según el último censo realizado en 1996 en la
Universidad de Buenos Aires (citado por Marta Más de
Magliano, en: Allegrone, Norma, op.cit.), la matrícula
femenina supera a la masculina tanto a nivel de grado como postgrado.
Sin embargo, en lo referido a la investigación científica,
hay más directores de proyectos varones que mujeres y
en la categoría A -de mayor salario- los directores de
proyectos de ciencia y tecnología superan a las mujeres
en un 128%.
Con respecto a las organizaciones profesionales, Allegrone comprobó
que, a pesar del ingreso masivo de mujeres a carreras antes
dominadas por los hombres, no hubo un correlato en el ejercicio
de cargos de conducción en las organizaciones profesionales.
La autora realizó una encuesta entre mujeres profesionales
y encontró que ellas, en general, no militan en política
y prefieren decir que trabajan para su Colegio, no que hacen
política en su Colegio.
Allegrone estudió los consejos directivos profesionales,
entre 1990 y 2000, de Arquitectura y Urbanismo, Ciencias Económicas
de Capital Federal, Abogados de Capital Federal, Escribanos
de Capital Federal, Ingeniería Civil, Ingeniería
Industrial, Asociación Médica Argentina y Odontológica
Argentina. Sus conclusiones fueron: -las mujeres representan
un 11% del total de su Consejo Directivo. -en las Mesas Directivas,
se reduce al 6,6%. -no hubo representación femenina en
las Mesas Directivas del Consejo Profesional de Ingeniería
Civil y de Ingeniería Industrial. -en muchos casos, es
la misma mujer que ocupa reiteradamente un cargo. -la mayor
representación de mujeres está concentrada en
los cargos de vocales titulares y suplentes. -en la Asociación
Odontológica, el 83% de la matrícula es femenina,
pero los directivos son hombres.
En el Contrainforme 2002 a la CEDAW de las ONGs (Ver
Bibliografía),
se señala que sigue siendo reducida la participación
de la mujer en los colegios de profesionales: "En general,
no existe legislación que establezca acciones positivas
al respecto, salvo algunos colegios de profesionales de la Ciudad
de Buenos Aires que, ya sea por la ley de la ciudad, o por reforma
de sus estatutos impuestas por acciones judiciales de sus asociadas,
como el Colegio Público de Abogados de Buenos Aires".
Nelly Minyerski, que asumió en 1999, es la primera presidenta
mujer en 65 años de la Asociación de Abogados
de Buenos Aires.